Hoy ha sido un dia de muchas sensaciones y sentimientos. Y muy largo. Estoy agotada, creo que sobre todo, mentalmente.
Por la mañana, Merche y yo ya nos desenvolvemos solas. Limpiamos el guadarnés, comprobamos que todo está bien, pero sobre todo, nuestro trabajo en esos momentos es conocer a los caballos. Lo que significa trabajar con ellos, estar con ellos, y aprender de ellos. Aprender de nuestro cuerpo, de nuestra mente. El aprender a darte cuenta de dónde estás y cómo en cada momento no es sencillo. Pero un caballo no te deja dudas. No se trata sólo de que te puedes llevar una patada. Pero todo puede ser con ellos. Sobre todo se trata de "tener al caballo" o no tenerlo. Si lo tienes, irá contigo a cualquier parte. Si no, no te va a dejar trabajar. Y cuando se trata de llevar con seguridad a un niño sobre su lomo y bajo tu responsabilidad, más te vale tener al caballo de tu lado, que sepa lo que quieres, sin ambigüedades, y que colabore contigo... Y eso lleva su tiempo, claro.
| Una mirada serena, noble... |
Y hoy he tenido de todo. He conseguido que dos potros jóvenes jueguen conmigo y con una pelota roja enorme (de las de pilates), que un caballo de terapia me siga como si se tratara de un perrillo faldero, pero también he conseguido desesperarme con otro que, si hablara, seguro que te recitaba el quijote de la cruz a la fecha... Sabe tanto que elige de quien puede fiarse valiéndose de su instinto. Y de momento, de mí, parece que no se fía. Como dice Luis, ha sido un flechazo a primera vista. Tenemos una relación intensa y tensa. Pero, por lo visto, Campero tiene esa virtud. Todos han pasado por ese trago, por esa etapa. Y que lo que me falta es tiempo para conocernos. Pero lo tendremos. Lo que queda de esta semana (solo nos quedan dos dias) los dedicaremos a ellos y luego pasaremos a las manos de Pedro, el profesor de equitación, conociendo a y aprendiendo de otros caballos. Será genial. Muy duro, pero lo voy a disfrutar.
Hoy también nos hemos reído. He aprendido a controlar mi frustración y mi bloqueo mental respirando y riéndome. Aunque lo segundo todavía me cuesta. Últimamente, como tengo que pensar muchas cosas e interiorizarlas, me concentro mucho y me quedo muy seria. Y eso no me ayuda a sociabilizar en según que momentos, pero estoy aprendiendo a controlarlo.
Así que, estoy aprendiendo mucho sobre mi, mi cuerpo, mi cara, mis pensamientos, mi estado de ánimo y lo que comunico con mi actitud. Y eso me lo voy a quedar, vaya donde vaya.
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