Voy a utilizar de nuevo la fórmula de algo-viejo-algo-nuevo, para que tengáis algo más que leer (los que sé que lo leeis)
Estos han sido unos dias de esos que guardaré en mi baúl de recuerdos, junto a aquel cumpleaños que celebramos en el zoo de Madrid, o algún campamento en Salamanca... recuerdos muy especiales. Curiosamente, en todos ellos está la canija, aunque lo de alrededor cambie.
Esta Semana Santa han venido a verme unos amigos a los que he conocido buscando cajitas, y a los que realmente aprecio, aunque haga poco que nos conocemos. Raquel, Fernando, Alba y Fernando (hijo). Una familia muy especial.
Los sentimientos se me van y se me vienen, pero va a haber momentos que voy a recordar siempre, como la cara y las ganas al encontrar ese caché final en el barranco, esa "peazo de caja", que fuimos a buscar a caballo, de los que se tenían que despedir, o lo genial que ha sido llegar a casa y encontrar el hogar (muy buena forma de llamar a la chimenea) encendido, gente esperándome y los abrazos y besos a todas horas. No lo puedo evitar, soy una sobona. Y espero no cambiar eso.
También, las "cocinillas", inmejorables... Ese cocidito, esas torrijas, esa carrillada, ese pollo... y como para un regimiento! Parece que quería dar de comer a todo el pueblo! Eso es una madre...
Para mi disgusto, no haber podido pasar mas tiempo con ellos, pero el deber me tenía atada. En este negocio, cuando más libre tiene la gente, más lío tengo yo. Y el mal tiempo, pero como le decía la canija al pequeño, gracias a ese mal tiempo, pudieron pasar una tarde haciendo galletas... aunque lo ví en fotos, fué genial. Y tuvo que ser genial en directo...desde luego, el resultado estaba riquísimo. De pensarlo me parto de risa.
Y esos sobrinos "de pega"? GENIALES. En cualquier campamento de los que he vivido, se los rifarían.
Y lo mejor de todo, que como aquí hay tantas cosas que ver, han dejado alguna para la próxima vez, que parece que ya la estan liando... me encanta lo poco que hace falta para que esta gente se una y haga algo. Y que siempre sale bien. Eso mola.
Me gusta este pueblo, me gusta esta gente, me gusta mi trabajo... solo me faltan la canija y los amigos más cerca.
Y como colofón, me "invita" la canija a una ruta a caballo. Inolvidable...
| En un entorno incomparable... |
En fin, unos días inolvidables. Muchas gracias, chicos. Nos vemos.
Y ahora, lo viejo. Del 12 de marzo, aproximadamente.
VII AL MANDO DE LOS
MANDOS
Bueno, las semanas van pasando y
yo ya me voy haciendo a esta nueva vida. El trabajar sola no me preocupa, no
tengo presiones y voy a mi ritmo. Me apaño bien cuando tengo cosas que hacer, y
trato de tener todo en su sitio, ordenado y limpio (teniendo en cuenta que
estamos hablando de unas cuadras, no de un restaurante…)
Este fin de semana he empezado
con las terapias y con las clases, en la semana he sacado una ruta, e incluso,
ha venido un grupo de adultos con niños a montar y me lo he currado yo solita.
Y es que valgo para todo. Y así ha de ser. Mozo, profesora, terapeuta,
tractorista… y geocachera.
Mañana, lunes, va a dar Jose de
comer a los caballos para que me pueda tomar el día libre. Mas majo este
hombre… Ya hemos estado maquinando cómo arreglar el cercado del prado de
arriba, que desde que estaba allí Chamán (el caballo pío) lo dejó hecho un
desastre, tratando de juntarse con Mora, la yegua negra que vino preñada.
Y yo, me podé ir a poner algún
caché… Quiero ir a Uncastillo y a Tauste (a lo mejor llamo a Alex, para tomar
un café, o algo…). Luego, a Sádaba y a Ejea. Si logro todo eso, podré poner el
último en Farasdués. Creo que primero buscaré un sitio chulo de aquí, para
tener unas coordenadas y poner alguna pista en los demás. No sé si me dará
tiempo. Pero lo intentaré.
Y tengo que darle forma a las
ideas que tengo en la cabeza, para darle impulso a la Fundación y al club
hípico. Esto tiene que salir adelante.
A ver que tal…
No hay comentarios:
Publicar un comentario